Seguir para que nos sigan, una técnica de captación en Twitter sobre la que se puede discutir si realmente es ética o si tiene utilidad. Vayamos por partes.

Es una técnica que obvia cuales son nuestros objetivos en Twitter, se busca cantidad antes que calidad, pero a pesar de ello puede ser una buena técnica para una cuenta nueva de Twitter con la que obtener un primer volumen de seguidores. Habrá quien, tras ver que le seguimos, nos siga por cortesía, por no perdernos como seguidor, porque al ver nuestro perfil piense que le podemos resultar interesante o porque son novatos en Twitter.

Ahora bien, como digo, estamos primando la cantidad antes que la calidad, nos puede servir para hacernos con un cierto volumen de seguidores pero ¿para que querríamos seguidores que no estén alineados con nuestra estrategia en Twitter?

En primer lugar nos permite presumir de ello en nuestra web, blog o en la propia plataforma de Twitter, dándole un aire de relevancia a nuestra cuenta que atraiga nuevos seguidores. Luego habrá que mantenerlos, pero esa es otra historia. Básicamente estamos hablando de imagen, si tenemos un cierto volumen de seguidores será más fácil “hacer ver” a otro twittero que debería seguirnos. Aunque ojo con esto, si únicamente aplicamos esta técnica de captación nos encontraremos con que tenemos un volumen similar de seguidores y de gente a la que seguimos, algo que es tremendamente sospechoso por lo que conseguiremos el efecto contrario, mala imagen.

En segundo lugar, aunque estemos disparando con perdigones, sí que podemos conseguir un cierto porcentaje de seguidores de calidad sobre los que trabajar para conseguir nuevos seguidores (a través de menciones o RT, por ejemplo).

La ventaja de este método de captación es que es rápido, fácil de aplicar y barato. Y digo barato y no gratis porque aunque no nos suponga ningún pago sí que suponen horas de trabajo.

Vale, ¿por dónde empezamos? Queremos cantidad, pero eso no implica que no podamos afinar un poco el tiro. Podemos seguir a gente con los siguientes criterios:

  • Gente que siga a cuentas similares a la nuestra
  • Gente que use hastags relacionados con nosotros
  • Utilizando el buscador de personas en Twitter para encontrar perfiles que en su biografía tengan keywords alineadas con las nuestras

A partir de aquí tendremos que usar alguna herramienta para no tener que comprobar manualmente si ellos nos siguen a nosotros también. Para ello recomiendo Friend or Follow. Lo ideal sería, como rutina, cada dos días comprobar quien no nos sigue para dejar de seguirle. Del mismo modo que sería útil tener una base de datos (con hacerlo en una tabla de excell sería suficiente) para evitar que volvamos a seguir a alguien al que ya lo hemos hecho en el pasado y que nos ha rechazado.

Siguiendo la rutina, cada vez que comprobemos quien no nos sigue, será el momento de volver a seguir a otro pack de gente, tratando de controlar siempre la relación entre numero de seguidores y de cuentas a la que seguimos. Sería fundamental (siempre lo es, en verdad) que en este momento seamos brillantes con nuestros tweets, dado que facilitará enormemente que nos sigan de vuelta, del mismo modo que, evidentemente, deberemos tener nuestra cuenta totalmente diseñada (foto de perfil, biografía, fondo…)

¿Hasta cuando aplicar esta rutina de captación? Bien, parto de que, aunque no es una técnica que podríamos llamar oscura, tampoco es totalmente limpia. Algún twittero se puede mosquear y no sería raro que alguno trate de sacarnos los colores mencionándonos en plan “no me sigas que no te voy a seguir”, o cosas por el estilo. Es por ello, que considero que debe ser una técnica para usar únicamente durante los primeros pasos de la cuenta y siempre combinándolo con otras acciones.

Cabe preguntarse qué pasa con nuestro timeline, dado que se mezclarán los tweets de gente a la que realmente queremos seguir con gente a la que queremos captar. Para solucionar esto lo mejor es la creación de las listas tal y como te permite Twitter, de tal modo que tengamos controlado a quien realmente queremos seguir.

Por último, es muy probable que seguidores captados de este modo vayan dejando de hacerlo con el tiempo. Tiene lógica porque mucho perfiles no encajarán con lo que ofrecemos en nuestro Twitter. No hay que preocuparse por ello, a fin de cuentas esto es solo un primer impulso y no hay que olvidar que nuestro objetivo real debe ser acabar consiguiendo seguidores de calidad que nos permitan cumplir nuestros objetivos en Twitter.

¿Qué opináis? ¿Aplicarías esta técnica para la cuenta de vuestro negocio, web o blog? ¿Os parece una técnica oscura a evitar?