Hace un tiempo un amigo actualizaba su estado del facebook con una frase similar a: Si vuelvo a oir a Melendi en el Spotify diciendo que sus “sentimientos van en chandal” no sé que voy a hacer.

Esa frase esconde varios de los problemas de la publicidad en Spotify, desde el punto de vista de soporte. En primer lugar la saturación a la que en ocasiones nos vemos sometidos. El mencionado anuncio de Melendi fue repetido hasta la saciedad, lo que puede generar un efecto negativo. Algo similar le pasó a Lori Meyers por una publicidad de tipo intersitial ubicada en MySpace y que acabó resultando bastante molesta por la frecuencia. Lori Meyers acabó pidiendo disculpas en Facebook a la vez que explicaba que ellos no eran los responsables de dicha promoción, que, si no recuerdo mal, era correspondiente a un concierto.

El segundo problema puede explicarse perfectamente también desde mi amigo. A él no es que no le guste Melendi, es que su sentimiento va algo más allá hasta el punto de que se acerca más bien al odio, musicalmente hablando. En este sentido, que él reciba publicidad de Melendi es molesto para él y una pérdida de dinero para Melendi, su discográfica, su agencia de publicidad o cualesquiera que se haga cargo de los costes de dichos anuncios. Igual de absurdo resulta mostrar a un usuario de Spotify publicidad sobre un disco que dicho usuario lleva dos semanas escuchando.

La mejora de la publicidad de Spotify pasa por fijarse tanto en Google AdWords como en Last.fm. El modelo publicitario de AdWords se basa en ofrecer al usuario publicidad en la que realmente pueda estar interesado, es decir, publicidad relevante. Para ello se basa, a grandes rasgos y sin entrar en matices, en el historial de búsqueda del usuario, el historial de interés despertado tanto por la campaña actual como las previas de dicho anunciante y el contexto en el que el usuario se encuentre, entendiendo como tal la publicidad mostrada tras una búsqueda en Google o la que aparece en una web concreta atendiendo a su temática. Por ejemplo, si estoy en un blog musical es muy probable que el display de anuncios de AdWords esté formado por publicidad de algún concierto o de un nuevo lanzamiento, de una página de ventas de entradas o de una tienda que vende merchandasing oficial. Difícilmente nos encontraremos en ese caso publicidad relativa a hipotecas sin suelo.

¿Pero como puede Spotify ofrecer publicidad realmente interesante para sus usuarios? Es bastante sencillo si nos fijamos en como Last.fm gestiona su base de datos compuesta por el histórico de canciones escuchadas por sus usuarios registrados. Last.fm es capaz de hacerse una idea de cuales son tus gustos musicales y ofrecerte recomendaciones musicales, es decir, es capaz de intuir que grupos de los que no has escuchado nunca es muy probable que te gusten. Y doy fe de que gracias a dichas recomendaciones he descubierto un buen puñado de grupos muy interesantes.

De este modo Spotify podría ofrecer publicidad mucho más afín. Y no se trata solo de que me publicite discos que de momento no he escuchado y de los que es muy probable que me acaben gustando, sino también merchandasing o entradas de conciertos de mis grupos favoritos, por ejemplo. En este caso la publicidad no me la tomaría como intrusiva, ya que me resultaría interesante lo que me están promocionando, y la rentabilidad para el anunciante será mucho mayor.

Ya puestos, el abanico de posibilidades para desarrollar aún más el modelo publicitario de Spotify son infinitas, teniendo en cuenta cuestiones como la geolocalización, la realidad aumentada o las compras sociales, pero eso es ya otra historia.