Las grandes compañías de moda invierten importantes cantidades en investigación de mercados, en saber qué gusta más a sus clientes, en anticiparse a las tendencias (y, en cierto sentido, también en crearlas). Lo que propone Garmz es olvidarse de todo esto y dejar que sean sus potenciales clientes quienes diseñen su catálogo de ropa.

El proceso es sencillo. Garmz es un portal en el que los usuarios pueden subir sus diseños de ropa, los cuales son votados por el resto de la comunidad. Posteriormente los diseños más interesantes serán producidos y puestos a la venta desde la propia web.

Es un proceso bien estructurado, en el que al usuario-diseñador se le especifica claramente (gracias a una completa guía y un FAQ) tanto las pautas para realizar los modelos como la forma de publicarlo en la web, así como las siguientes fases del proceso.

Garmz incide en la motivación que supone, para alguien interesado en el diseño de moda y que no tiene facilidades para acceder a la industria, poder exponer un catálogo sin riesgo económico y recibiendo facilidades para su posterior venta, ya que le supone un apoyo en marketing, producción y distribución.

El incentivo para el diseñador, además del posible reconocimiento obtenido, es una participación en los ingresos derivados de la venta de sus diseños, en concreto un 5%. De tal modo que el usuario no solo se convierte en diseñador sino que además actuará como fuerza de venta.

Sin embargo no todos los diseños son puestos a la venta. El proceso de filtrado comienza con las votaciones de los usuarios pero este no es el único mecanismo de validación. Es algo lógico, ya que dejarlo todo en manos de las votaciones puede suponer que se premie la popularidad o capacidad de movilización del diseñador más que el propio diseño y, además, no tiene en cuenta aspectos técnicos relativos a la producción de la pieza. Es por ello que Garmz evalua las propuestas más votadas y de entre ellas decide cuales lleva a cabo como prototipo.

Dicho prototipo se realiza con la colaboración del diseñador y sirve para analizar el coste de producción, tomar fotografías y poder publicarlo en la web en pre-venta. En base a como funcione la pre-venta se decide cual es el volumen de la producción en serie que se realiza sobre dicho diseño.

Un último aspecto importante: El diseñador mantiene el copyright sobre todos sus diseños, por lo que será libre de explotar posteriormente sus diseños en la forma que desee.