Hoy en día parece bastante obvio que, dentro de una estrategia de posicionamiento SEO, el crear un blog corporativo. Esto le da mayor dinamismo al site, permite tener un mayor número de URL’s que posicionar y facilita el conseguir enlaces externos. Una maravilla vamos.

Sin embargo, no es difícil encontrar en el SEO quien se queda simplemente con la frase en cuestión (en este caso, “tener un blog ayuda al SEO”) sin entrar a profundizar y sin llegar a comprender realmente por qué, lo que acaba desembocando en cometer errores que evitan que se consiga la mejora SEO deseada.

A continuación voy a enumar varios de los errores que he visto cometer durante mi carrera profesional a quien pretendría realizar una mejora SEO mediante un blog corporativo.

Error 1: No darle importancia a la calidad.

Este error parte de pensar que el simple hecho de tener un blog ya es un elemento que mejorará nuestro ranking SEO. Y en cierto sentido el simple hecho de tener un blog permite disponer de un site dinámico, algo que Google valora especialmente. Pero el hecho de no darle importancia a la calidad, pensando simplemente en conseguir artículos de cualquier manera, es quedarse muy lejos de la meta.

La calidad del contenido es lo que propiciará que los artículos sean leidos, que los lectores vuelvan y que dichos lectores compartan el contenido, consiguiendo enlaces que harán que mejore nuestro posicionamiento SEO, además de otros beneficios que no vienen en este artículo al caso.

Error 2: Seguir trabajando las mismas keywords que en el resto del site

No se trata de marginar en el blog las keywords que hemos elegido para el site, y podemos tratar de optimizarlas, pero centrarnos únicamente en dichas keywords es no aprovechar todo el potencial SEO de un blog.

A lo largo de nuestro site estaremos limitados a las keywords que queremos trabajar. Más que nada porque habrá keywords que aunque consideremos interesantes no hay forma de posicionarlas en el site porque no tenemos contenido para hacerlo. Sin embargo el blog nos abre un enorme abanico de posibilidades, donde podemos crear contenido específico para dichas keywords que no tienen cabida en el site.

Pongamos un ejemplo. Tenemos un e-commerce de guitarras. Obviamente en el e-commerce estaremos trabajando keywords como “comprar guitarra española online”, “tienda de guitarras”, etc. Sin embargo hay un gran número de keywords diferentes que nos pueden hacer llegar a nuestro público objetivos. Veamos unas cuantas:

  • “Cómo cambiar una cuerda de guitarra”
  • “Apps para afinar guitarras”
  • “Dónde reparar un amplificadorr”
  • “Clases de guitarra en Madrid”
  • “Tablaturas de los Beatles”

No me he parado a hacer un estudio real de keywords, por lo que lo mismo estas palabras tienen pocas búsquedas. Simplemente quería mostrar la idea que hay de fondo. Estas palabras a priori son complicadas de trabajar en el e-commerce. Sin embargo podemos crear artículos para cada una de ellas. Y son palabras que a priori no demuestran una intención de compra pero que sin embargo si nos hacen ver que dicha persona esté entre nuestro público objetivo. El que busca información de cómo cambiar una cuerda de guitarra o una tablatura de los Beatles es una persona aficionada a tocar la guitarra. Justo lo que queremos atraer al site.

Vale, las personas de las keywords de ejemplo ya tienen una guitarra. Pero pueden necesitar unos complementos o tarde o temprano pensará en cambiar de guitarra. Cuando eso suceda, si hemos conseguido retenerle en el blog, o al menos que nos conozca, lo tendremos más fácil para que nos compre que si no nos conociera en absoluto.

Incluso, podemos afinar más (nunca mejor dicho) y llegar a personas que están más cerca de la compra, como aquellas que buscan cosas del tipo “Como eleguir una guitarra eléctrica” o “cual es la mejor marca de guitarra española”

Error 3: Perder el foco de quién es el público objetivo

Un error bastante relacionado con lo anterior. ¿Estamos escribiendo para nuestro público objetivo? Si no es así estamos perdiendo el tiempo. Estamos llegando a una serie de usuarios que difícilmente van a acabar convirtiendo. Alguno convertirá, claro, pero en verdad lo que estaremos haciendo es disparar con una escopeta de perdigones en vez de sacar el rifle de francotirador y apuntar a quien de verdad nos interesa. En sentido metafórico, por supuesto.

De todos modos, puede pasar que aunque estemos escribiendo sin centrarnos en nuestro público objetivo, estemos consiguiendo una cierta relevancia a base de que nuestro contenido sea compartido. Esto mejorará la autoridad global del dominio, pero aún en este caso es muy probable que no estemos siendo eficientes ya que estamos haciendo muchos esfuerzos para obtener unos beneficios que podrían ser mayores.

Error 4: Convertir el blog en propaganda

Si en el blog nos centramos en hablar de nosotros mismos, de nuestros productos, de nuestras ofertas, etc será complicado, salvo que tengamos una comando de brand lovers, que el blog acabe funcionando y, por tanto, consiguiendo la fidelización y viralidad necesaria para que realmente aporte beneficios a nivel SEO.

Como comentaba en el ejemplo de las guitarras, podemos llegar a nuestro púlico objetivo sin necesidad de hablar de nosotros. Es más, podemos llegar a nuestro público objetivo sin ni siquiera hablar de cuestiones relacionadas con nuestro sector: Se trata de conocer a nuestro público objetivo, entender sus gustos y ver en que territorios de contenido podemos estar hablando el mismo idioma. Un ejemplo es lo que hace la marca Red Bull con su estrategia de contenido, alejándolo de la marca y centrándose en los deportes extremos.

Error 5: Crear un blog en un dominio externo

Hay excepciones en los que crear el blog en un dominio externo puede ser la mejor opción. Pero centrándonos exclusivamente en el SEO, lo ideal es que el blog esté en el mismo dominio, de tal modo que las enlaces que reciba el blog repercutan en el propio dominio. Y no, no es una buena estrategia crear un blog en un dominio externo para acabar bombardeando de enlaces desde el blog al site: Es probable que Google detecte que ambos dominios tienen la misma propiedad (por IP, e-mail, servidor, etc) y aunque no lo hiciera estaremos mandando muchos enlaces pero desde un único dominio de referencia, lo cual tampoco supondrá una mejora relevante de cara al posicionamiento.

Error 6: No tener objetivos y un plan de conversión para el blog

Gracias al blog tendremos más URL’s potenciales para posicionar y mayor abanico de keywords que trabajar. Ya comentaba en el artículo anterior la necesidad de definir nuestro público objetivo y focalizar en ellos.

Pero hay que ir un paso más alla. ¿Cual es el objetivo del tráfico captado mediante el blog? ¿Simplemente que nos conozcan? ¿Conseguir registros cualificados? ¿Que viralicen el contenido?

Antes de ponernos a crear artículos como locos conviene tener claro por qué estamos destinando tiempo y recursos en un blog corporativo. ¿Cómo vamos a optimizar el blog si no sabemos para qué lo queremos? Sin un foco iremos dando tumbos sin ton ni son. Puede que nos sonría la suerte y de pronto nos demos cuenta de que hemos conseguido un diamante en bruto, pero sin objetivos definidos yo no apostaría por ello.

Error 7: No establecer las métricas de control

Si hemos cometido el error anterior, este paso obviamente será el siguiente, ya que lo primero para establecer las métricas que nos indicarán el éxito o no del blog es saber qué queremos medir.

Una vez que hemos definido nuestros objetivos (y nuestro público objetivo), y tenemos perfectamente ubicado el blog en el embudo de conversión, llega el momento de definir los KPI’s con los que vamos a analizar si estamos consiguiendo los objetivos o no, de cara a hacer cambios, optimizar ciertos aspectos y potenciar otros que estén resultando un éxito.

Al analizar estas métricas de control no debemos quedarnos simplemente en los datos globales. En un blog hay una serie de preguntas que nos pueden resultar muy interesantes, como por ejemplo:

  • ¿Qué autores están dando mejores resultados?
  • ¿Qué tipo de contenido conecta mejor con el público objetivo? ¿Posts cortos? ¿largos? ¿Con vídeo? ¿Con infografías?
  • ¿Los artículos nuevos funcionan o la gente solo lee los antiguos? ¿Merece la pena seguir escribiendo con tanta frecuencia?
  • ¿Qué categorías funcionan mejor?
  • ¿Qué tono está dando mejores resultados? ¿Artículos serios o mejor con un toque de humor?

En definitiva, más allá de que desde el punto de vista técnico hagamos una mejor o peor optimización de un blog corporativo que hemos creado como parte de nuestra estrategia SEO, no debemos olvidarnos de definir con antelación cual es el papel que debe jugar el blog y, en base a ello, medir, analizar y optimizar.