¿Si quieres saber qué es lo que tus clientes quieren de ti qué mejor modo hay que preguntárselo? Todos ganan, la tienda porque ofrece productos que tienen salida en el mercado y el cliente porque encuentra lo que busca. Ya vimos en este blog dos innovadores ejemplos de e-commerce, uno de ropa y otro de muebles, en el que los clientes son los que deciden qué modelos son incluidos al catálogo de la tienda y producidos para su venta. Podemos citar varios ejemplos más.

Jumosol es una empresa familiar de agricultores que elaboran y comercializan su propia producción de cebollas. Una empresa con una presencia muy activa en redes sociales y que ha sabido aprovecharlas para conversar, en el sentido real de la palabra, con sus clientes. Daniel Fuentes, CEO de Cebollas Jumosol, lo tiene claro: “Siempre tuve esa inquietud. Poder tener el punto de vista del consumidor, hablar de tú a tú con tus clientes, conocer sus opiniones y utilizarlas para mejorar es un privilegio” (Fuente: Octo). Un claro ejemplo es el diseño de las nuevas bolsas para las cebollas, que han sido diseñadas a través de Twitter por 30 de sus consumidores.

Otro ejemplo es la inciativa My Wayde Munich, a la cual se puede acceder mediante web o aplicacion para móvil. Mediante ella los clientes tienen la posibilidad de personalizar tres de los modelos del catálogo de Munich, consiguiendo unas zapatillas con personalidad propia que Munich fabrica y vende a dicho cliente a un precio cercano a los 100€. Esta fabriación individualizada es un proceso de producción evidentemente ineficiente, sin embargo permite conocer de primera mano los gustos de sus clientes, y encima los más cercanos, aquellos que realmente compran unas zapatillas Munich. A la vez que el cliente está “fabricando” sus zapatillas le está dando a la empresa la información para detectar tendencias actuales o futuras. Otra iniciativa del mismo estilo fue la que lanzaron en Tuenti, mediante un concurso a través del cual se diseñaron las Munich & Tuenti Racing. Sin duda una empresa innovadora, no en vano fueron una de las primeras en saltarse el canal de distribución, y que han sabido aprovechar el medio on-line para acercarse más a sus clientes.

Munich My Way

Está claro que Internet facilita en gran medida hacer investigaciones de mercado a bajo costo. Las Redes Sociales por ejemplo son una gran herramienta para conseguirlo, pero Jumosol, Munich y los e-commerces mencionados de posts anteriores no se quedan en la simple consulta, sino que integran al cliente en su proceso de producción, lo cual ofrece ventajas adicionales como lograr mayor vinculación del cliente hacia la compañía, mejorar la imagen de la empresa demostrando cercanía y ofrecer productos con alto nivel de aceptación.

¿Qué opináis? ¿Conocéis otros ejemplos similares?