Podemos considerar tráfico directo como todas aquellas visitas que han accedido a nuestro site escribiendo directamente en la barra del navegor la URL, así como aquellas visitas que acceden gracias a tener la URL guardada entre los marcadores del navegador.

Bajo esta premisa, ya comentaba en un artículo anterior (Cómo medir correctamente el tráfico orgánico con Google Analytics) que el tráfico orgánico que corresponde a búsquedas que incluyen el nombre de la propia marca y/o el site, es más apropiado considerarlo como tráfico directo, a diferencia de como por defecto lo considera Google Analytics, ya que el perfil del usuario es el mismo con la diferencia de que en vez de teclear en el navegador la URL la escribe en el buscador, por comodidad o porque no recuerda la URL exacta.

Ahora bien, adicionalmente a este apunte, Google Analytics considera como tráfico directo otro tipo de tráfico que no se ajusta a la definición inicial. En términos muy genéricos, Google Analytics incluye en directo todo el tráfico que ni viene de buscadores ni es tráfico de referencia. En la práctica, es un cajón de sastre en el que además del propio tráfico directo (en base a la definición inicial) se incluyen otras fuentes de las que se desconoce su naturaleza, lo que dificulta el tratamiento y análisis de esta fuente.

Lo normal hasta ahora en Google Analytics es que el tráfico de referencia de enlaces que no se encuentran en un entorno de navegador sea incluido dentro de tráfico directo, como puede pasar con:

  • Enlaces en aplicaciones para dispositivos móviles
  • Enlaces en documentos (PDF’s, presentaciones, hojas de cálculo, documentos de texto, etc)
  • Enlaces en e-mails leidos (y clickados) desde clientes de correo de escritorio

Además, el usuario puede haber configurado su navegador para no mostrar información de la referencia de la que procede cuando visita otros sites. Incluso hay buscadores (algo que no pasa con los más populares) que están configurados del mismo modo. Igualmente, es habitual que las Intranets oculten el tráfico de referencia cuando el usuario sale de ellas hacia otros sites.

En todos estos casos, un usuario que visite nuestro site mediante un enlace será considerado por Google Analytics como tráfico directo.

Hay otros elementos que también pueden provocar que la visita acabe dentro del tráfico directo, como son los enlaces en animaciones Flash o programados mediante JavaScript, así como las redirecciones.

También cabría destacar que se genera tráfico directo cuando expira una cookie de sesión de Google Analytics. Pongamos el ejemplo de una persona que está navegando por un site, pero de pronto (sin cerrar el navegador) hace una pausa para ir a comer de más de 30 minutos, expirando su cookie de sesión (que de manera predefinida se establece el tiempo de expiración en 30 minutos). Una vez que dicha persona retoma a su ordenador, si continua con la navegación en dicho site (ya que no había cerrado el navegador) será considerado como una nueva visita (ya que no tiene cookie de sesión) con una procedencia de tráfico directo.

Como vemos, en la práctica hay muchas formas en las que algo que no debería ser considerado como tráfico directo, acaba incluido dentro de tal categoría en Google Anlaytics. La forma de solucionarlo dependerá de cada caso (si es que se puede) pero en la mayoría de ellos la forma más efectiva es añadir parámetros de URL a los enlaces de tal forma que suministremos a Google Analytics información precisa sobre la fuente. Y de tal forma que tengamos una informacion más completa a la hora de analizar el tráfico de nuestro site.

¿Hay algunos otros elementos que conozcais que “distorsionan” el tráfico directo? ¿Nos recomendáis algún truquito más para solucionarlo?

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