Bajo el lema “save the world from bad music” se presenta la plataforma web Crowdband. El objetivo es ser una discográfica en la que los consumidores tomen el control. La comunidad en su conjunto adopta las decisiones relativas al grupo, como elegir las canciones a incluir en el próximo álbum, con quien realizar colaboraciones, fechas y lugares de los conciertos o el diseño de la portada. Incluso pueden aportar su granito de arena dando consejo en las letras de las canciones o en la producción de los videoclips.Eso sí, si quieres ser parte de la comunidad debes abonar 25$ al año. Resulta curioso que en una acción de crowdsourcing sea la multitud la que pague, pero, a fin de cuentas, una acción de este tipo es tomada por el usuario como si de un juego de estrategia o management se tratase. Estos pequeños pagos de la multitud pueden encuadrarse dentro del crowdfunding, ya mencionado en este blog, siendo por tanto una forma de que un proyecto musical sea financiado por una multitud.

En todo caso, el miembro de la comunidad recibe una contraprestación por esos 25$ más allá de la satisfacción personal de sentirse miembro de un proyecto musical. Los miembros tendrán acceso a contenidos y eventos exclusivos, obtendrán el disco de manera gratuita, disfrutarán descuentos en merchandising o entradas a conciertos, con venta preferente, y, para un futuro, están desarrollando recompensas para los miembros más activos.

Como modelo de negocio me parece muy interesante y con posibilidades de dar excelentes resultados a las bandas que fichen por esta discográfica. Ahora bien, dejando a un lado el punto de vista empresarial y sacando a relucir el melómano que llevo dentro, he de reconocer que esto tipo de acciones no me gustan ya que el grupo pierde personalidad, no es auténtico o genuino, aunque bien pensado esto mismo pasa en mayor o menor medida en muchas discográficas convencionales.

De momento Crowdbands, cuya idea surge en 2.008 y que aún está en fase Beta, tiene únicamente un grupo en sus filas, la banda femenina The Donnas. Os dejo con su videoclip en el que versionan Strutter, el clásico de Kiss incluido en su debut del año 74.